Algunas de las mayores sensaciones las aportaba ese pelotón de punta, con tres corredores brasileños peleando por el podio en la elite.
Pero otras –muchas más, miles más– igualmente conmovedoras surgieron por tantas historias, del principio al fin en los 42.195 metros sobre los distintos barrios porteños. Un maratón espectacular en cuanto a su marco, su vitalidad y crecimiento . Y, fundamentalmente, por más de seis mil corredores (6.400 eran los inscriptos) que lo convirtieron en el más grande del historial argentino , sobrepasando el récord de 4.960 anotados un par de años atrás. A la vez, se convierte en el mayor del área latinoamericana, donde sólo una potencia como San Pablo –con una creciente tradición y recursos económicos volcados al deporte– sobrepasó los tres mil corredores en la meta...
Y entonces, después de tres, cuatro o cinco horas, seguían llegando hombres y mujeres, muchos llevando a sus hijos en brazos para esos inolvidables momentos finales. Y para atravesar la última línea con un grito de desahogo, con la felicidad de concretar su propia ambición, su propia meta, su propio récord. Valen tanto unos como otros, todos igualmente ganadores . Argentinos en su mayoría, pero también miles de extranjeros, principalmente brasileños y chilenos que ayudan a posicionar a Buenos Aires como la capital latinoamericana del running.
Después del reciente y sorpresivo boom de los 21k, llega ahora este furor del maratón. “En mi época disfrutamos de triunfos importantes y, tal vez, algún día vuelvan. No sabemos. Pero el maratón era una distancia reservada para unos pocos que podíamos entrenarla. Ahora es un fenómeno masivo, me emociona ”, comentó nada menos que un héroe de la prueba como Osvaldo Suárez. Al cumplirse medio siglo de su victoria en el Iberoamericano de Chile, Suárez fue homenajeado por la Fundación Ñandú –organizadora de la prueba– y entregó sus sensaciones.
También para unos y otros, los de punta y los corredores comunes, era una mañana de fiesta, atravesando desde Núñez hasta La Boca acompañados por distintos shows musicales, con gente volcada en las calles para apoyarlos. Y como para certificar el fenómeno se sumó la televisión, ya que el maratón de ayer se convirtió en el primero en ser televisado en directo (la emisión estuvo a cargo de Fox Sports).